jueves, 26 de noviembre de 2009

Memorias. VIII: Fuiste Capaz



Fuiste capaz {*}

Ayer por la noche lloré. Es extraño, había olvidado cómo se sentía llorar. Cuan inexplicable es ese dolor punzante en el pecho. Dicen que el llanto de tristeza sabe amargo. También dicen que el de amor sabe a sabiduría. Pero yo lloré de impotencia, y mis lágrimas sabían a libertad. No fue mucho, nunca es mucho (quizá esta vez no fue suficiente), fueron unas tres o cuatro gotas tal vez. Rodaban por mis mejillas ardientes, presurosas. Claro, me había sonrojado, con la natural vergüenza que siempre me dio llorar. Pero sé también que mis lágrimas estaban muy contentas de salir, esas cuatro gotas se deslizaban felices en forma de letras. Y es que eran su nombre, salían en su nombre, se secaban sobre la almohada en su nombre.
Y había un nudo en la garganta apunto de estallar, por supuesto, el nudo contenedor de emociones, emociones que clamaban ser sentimientos, sentimientos exentos del coraje tardío y desnutrido que guardaba.
Golpeé el colchón con todas mis fuerzas y luego pataleé como en berrinche de niña, no podía comprender, no quería comprender que haya sido capaz. Maldije ese momento en el que nuevamente me sentía débil y desnuda. Y agradecí a todos los dioses el haberme dado alguien por quien llorar. Por fin, había alguien por quien llorar.
Atravesada por la lágrima lanza {**}, moría en paz, a sabiendas de que en el alba resucitaría para recordar nuevamente la bendición de haber acariciado su piel.

Hoy me levanté y me sacudí el polvo que había dejado mi corazón al salirse de mi pecho. Abrí las ventanas para quemar mis lamentos con los rayos del Sol. Pero me encontré con que afuera diluviaba, la lluvia caía violenta sobre la tierra y le hacía enormes heridas por todos lados. La tierra gemía silenciosa, feliz de sentir los surcos que almibaraban su cuerpo. Me quede atónita, me veía allí afuera, se parecía tanto a mi noche anterior… recordé. Y recordar siempre fue la maldición en mi epitafio. Bajé mis ojos, me sentía culpable de mi propio asesinato. Era bueno que éste secreto permaneciera en mi habitación.

¿Allí se quedaría?


{*}
{**}: Hacen referencia al poema titulado "Por si acaso no vuelves":

Por si acaso no vuelves
te replico el desamor
y te refuto la insolencia
de creerte mía
te absorbo el carisma
y aplasto mi orgullo
sobre tu frente altiva

Fuego con fuego no arde
quema las encías y las resinas.
Agua con agua no disuelve
Ahoga hasta la última gota de perfidia.

Te reto a que me hagas
lo que nadie hizo
A ver si eres capaz
de sacarme una lágrima-lanza
Luego puedes irte, en calma,
comprendo la humildad de tu arrogancia
tu cruenta benignidad en alza.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Diálogo de café entre poetas un viernes por la noche

Fuentes oficiales: letra de canción de No quiero ser un poeta – Marea; letra de canción de La costa del silencio – Mago de Oz

Fuentes oficiosas: Su perfume y un sábado por la noche

Fuente extraoficial: la locura de los poetas


“O es blanco o negro, o sos o no sos”, me dijo éste amigo una vez.
“Contestame, ¿qué sos?”, continúo.
“Un gris difícil de encontrar”, le respondí y hasta el día de hoy no encuentro mejor respuesta.
“O blanco o negro”, insistió una vez más antes de darse por vencido.
“Todo depende del matiz”, bromeé (seriamente) parafraseando una canción.

Hoy me dice: ¿Qué pasó con tu carne de poeta?
Yo le respondo: “¿ves la canción que estoy escuchando? Bueno, ‘No quiero ser un poeta’, eso pasa”.
“¿Por qué?”, me dice poniendo cara de extrañado, “o… debería preguntarte, ¿por quién?”.
Sonrío, sé que me conoce, mejor dicho, sé que conoce al verdadero ‘poeta de contenedor’ que vive en mí. “Por ella…”, respondo, él sabe entender.
Añado antes de que me hable la frase insostenible, el estribillo que apoya mi situación:
“Mirala toda sonriente/ aunque le cante malamente/ porque con ella no/ no quiero ser un poeta”
Me conoce, sí, no acota mucho, sabe que éste es mi momento: “Ajahm, decime”, comienza no sin antes lanzar el ataque impulsor: “Deberías dejar de escuchar tantas bandas españolas… expresá tus propios deseos, si vos podes, tenés inspiración y vocabulario para hacerlo, vamos, hacelo”.
Es mi espacio ahora, pero no comienzo sin antes defenderme: “Sí, pero un poeta con liendres en las pestañas reconoce a otro perro como él por sus versos, porque tienen las mismas pulgas ¿sabes?”. No responde.
Ahora si, es mi turno de volar…
“Es que ella es una contradicción a los cánones que quiero para mi vida, para mi amor…”
“Cuando estamos juntos, no somos uno, somos muchos girando, saltando, tocando, rozando, riendo, llorando, gritando, todo a la vez, me pone nervioso saber todo lo que podemos ser.”
“Ella toma mi paz de las orejas y la arrastra por un barranco”.
“Y lo peor es que me duele… me duele perder con ella… pero más me duele perderme en su sonrisa y encontrarme luego solo, borracho, entre mis sábanas”.
“Pero me provoca alegría incluso cuando me odia, me grita, me regaña…”
“No se me para el corazón cuando la veo, al contrario, es el único momento en que lo escucho latir fuerte, lleno de júbilo…”

“Estás queriendo decir que no es la persona para vos…”, me corta tajante, se cree conocedor de la vida, de los desamores, de las mujeres demonios. Quizás sea cierto, pero mi inspiración se ha vuelto caprichosa (como ella). “Hagas lo que hagas, no te conviene, de ninguna manera, es mejor seguir así”, termina, me vuelve a dar el espacio. Lo conozco, y en el único momento en que se pone tan racional y pragmático es cuando está sinceramente preocupado. Quizá sí sepa de mujeres demonios… Continúo:

“Sí pero y mientras tanto qué hago con todas esas sensaciones… yo las atajo, no tengo drama, pero me conozco y sé que cuando estalle no me va importar ni Dios ni su última cena ni su reloj de arena.”
“Recuerdo un pasado amor (de esos que sí podía manipular a mi placer y capricho) al que le dije:’si voy a tirarme al precipicio (tal mi concepto de amar) al menos quiero asegurarme de que habrá alguien abajo para sostenerme’.”
¿Y sabes qué hace ella con mi seguridad, con mi trinchera? Las empuja a ese precipicio, y se queda ella con mi ser desnudo y temeroso en las alturas para luego decirme: ‘si querés te abrazo y nos tiramos juntos’, siempre impúdica, revoltosa, vital, como liebre convertida en Beltane.
“Pido a gritos confiar, bajar la guardia, pero con ella comparto ese anhelo y nos defendemos detrás de una capa, con un puñal a mano cada uno, queriendo besarnos.”
“Es como si tuviera el treceavo arcano pegado en el pecho y en la frente… no lo entiendo, y tengo miedo, no está en mis manos, no lo puedo controlar, tengo mucho miedo y admitirlo ya es consecuencia de mis bajas defensas, de que éste es el que soy y no quiero ser… ¿o no soy y quiero ser?”

Silencio… después de unos segundos, sugiere: “Quizás La Muerte esté invertida”. No sé si lo dice a mi favor o en mi contra, pero vuelve a volar, y eso es prueba de que ya se está convenciendo…

“Seguramente amigo mío”, le digo, “pero las cartas cambian según mis fuerzas, y mis fuerzas ya no resisten ese perfume que emana su tentación”.
“No me promete nada más que lamer los suelos un día feriado, amigo. Pero me lo vende como si fuera a posar para mí en una luna nueva”.
“Y a veces se parece tanto a un espejo alquímico, a veces creo ver como sale su alma por sus ojos, y cómo al rato se prende arrepentida de sus pestañas”
“Le creo, aunque me mienta, porque en lo que creo es en la simple verdad de creo en mí cuando estoy con ella”
“Y ahora estoy porque no quiero estar solo, pero muy dentro mío, sé que siempre he sido un lobo solitario. Y cuando tomo su mano, pequeña, suave, siento que repartiremos soledades, empapelaremos la tierra, ella con nombres sin memoria, yo con memorias sin nombre”
“Digo que busco el cálido brazo que me ayude a alejarme de su fuego hiriente. Pero miento, y aunque sé que me he ganado una parcela en el infierno, que he tirado rubíes, esmeraldas e hilos de oro a los cerdos, aún sigo mintiendo porque ésa es la única manera de mantenerla lejos. Miento porque es ese fuego hiriente lo que quiero. Porque es ese el único fuego que me ha demostrado con rasguños, cachetazos y besos que tengo sangre además de carne y hueso”.

Me interrumpe: “¡ese último lamento en verdad que fue poético, amigo, sí que sigues siendo poeta!”, se alegra y luego se mofa en clara venganza, “me da placer saber que TU mujer demonio sea tanta musa como la mía, en hora buena, que lo disfrutes y lo sufras igual que lo hice yo”.

Está dispuesto a cambiar de tema, lo sé, y me deja a mí desarticulado, con un retrato de ella grabado en mi retina. Pero recobró su locura el muy pillo, eso es bueno. Sabe que nunca coincidiremos y se burla de mí. ¿Lamento? ¿Musa? ¿Disfrutar? ¿Sufrir? Él sí que entiende rápido (…un poeta con liendres en las pestañas reconoce a otro perro como él por sus versos, porque tienen las mismas pulgas…)** Le respondo:

“Sí, pero con ella… no quiero ser un poeta”, sonríe y sonrío.

Y nunca estaremos de acuerdo.


**Y una comezón que no termina bajo el ombligo…

jueves, 2 de julio de 2009

Personificándome (De manera vulgar)

Continuando con mi publicación anterior, pensé, ¿y por qué yo no?

qué soy yo dentro de este ¿Sentimiento? ¿pensamiento? que no puedo explicar...

Soy:

El peine con el que peina su cabello la impaciencia
La arena en las ojotas
La miguita que cae al morder una galletita
La espuma sobrante en un vaso de cerveza vacío
El boleto usado de colectivo
Una lapacho en otoño
Una hoja de nogal en otoño
Un lirio silvestre
Comezón en la nariz
Escalofrío inesperado...
.... o un estornudo inesperado
El mareo leve antes de embriagarte
Una cajita musical que no anda
Las nubes rosadas de un sábado a la noche...
... o el olor a humedad antes de llover
Las ganas de llorar de soledad...
...o las ganas de estar sola de la Lágrima .

Paz.



jueves, 18 de junio de 2009

Personificándote (Parte I)... de manera vulgar...

Uno debe descargar su bronca de alguna manera, porque el otro extremo es insalubre, escuché decir el otro día a una amiga, quizá a la defensiva por mis comentarios melosamente hippies de buscar siempre lo mejor, el consenso, y blabla, todas esas bulerías que no son más que utopías. Tenía razón, lo admito, hago mea culpa de ser necesario. Pero desde entonces me quedo repicando la duda, ¿cúal será mi manera de descargarme? ¿cómo hice todo este tiempo para no explotar y romper algo o a alguien? ¿cómo elimino mis malas energías (de esa manera englobo yo la bronca, la ira, las decepciones, etc etc)?

Bueno, el hecho es que sí lo hago, pero de dos maneras bien inofensivas:
-Música ( quién no)
- y caminar, pero cómo: sola, rápido, con el sólo objetivo de llegar y preferentemente una hora o más (es decir, desde la facu a mi casa, casi siempre)

Y en esto último me detengo, porque hacia allí voy, la cosa es que cuando camino (de esa manera) es cuando más propensa estoy a divagar, "soñar despierta" bah, pensar sin que eso sea nocivo para mi salud (^_^).

Hacia allí voy... el caso es que la última vez me quedó resonando un versillo, inofensivo, conocido, requemado, romanticón ( de los que me gustan, ja) en la cabeza, no tengo que decir que iba pensando en alguien, porque quienes me conocen saben que... no es así.

"¿Qué es poesía? --dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú."

De Gustavillo, quién no lo reconoce, pero el tema es así, mi mente retorcida quedó preguntándose "¿Quién eres? ¿quién eres? ¿quién eres?"...

...y desde entonces califico, día a día, a ese ente inexistente, con metáforas vulgares (porque la idea en sí es vulgar, obsena) y estos son algunos de los más recientes, nada más:

¿Quién eres?

Eres:

La horma de mi alpargata
El cepillo de dientes de mi alma
El betún con que lustra sus zapatos mi delirio
El dolor de cabeza después de tanto pensar
la respiración agitada, cansada de tanto sentir
La punzada en el pecho después de tanto doler
La miel en el panqueque
La cascarita de la uva
El caramelo de dulce de leche en mi bolsillo
la base de hojaldre en la torta
El rayo de sol que se roba mi ventana
El primer suspiro de la mañana
La contracción en el estómago cuando se teme lo desconocido
Las ganas de reír por lo mundano...

Les dejo uno de los temas inspiradores...

http://www.youtube.com/watch?v=meO_JpGzP6Y

Paz.

viernes, 5 de junio de 2009

Campañas 2009

Campañas publicitarias 2009: ¡¡Unite!!

Como todos los años propongo una campaña para que gente de mi edad y tirando para abajo (casi casi como mi tamaño) recuperen aquella perdida palabra que se llama Humanidad. Volvamos a ser personas, carajo, diganle NO a... a... mmm... digan NO más seguido nomás, con eso es suficiente

Este año, colmado de plagas, Cumbios y chistecitos ciberneticos, no alcanza con que yo les proponga a ustedes, jóvenes, como yo, como vos, como aquellos, una sola campaña... asi que Aquiles Va algunas de las más recientes,

"hazte fan", comentó Don Facebook, sobre ésta idea.

1. Hace un tiempo tiempo atrás, Maria Elena Walsh escribía "La Ñ también es gente"...
Hoy te decimos, la Gente también es Ñ...
Diganle ¡NO! a los mensajitos de texto que reemplazan la Ñ por el signo ?...
...no se resignen a poner ano en vez de año.

2.Con el tiempo...
el Mundo repudio la Inquisición,
repudio el Colonialismo,
al Nazismo,
al Fascismo...

Muy pronto, el Mundo se dará cuenta de tu tiranía Chris Morena...

(campaña a favor del morochito que no quedo en el casting de Teen Angels)

3. A favor de un Mundo donde ¡ y ¿ vuelvan a tener su lugar en el lenguaje escrito
NO a la hegemonía yanquilizada, NO al egoísmo de ! y ?

¡¡Aaaaabraan la interrogación!! ¡¡Aaaabran la exclamación!!

¿¿Es tan difìcil??

4. Todos tenemos derecho a ser un hada en nuestras otras vidas...
Marta Minujin, estamos con vos.... ¡Unite!

5. Basta de sublevaciones, basta del pueblo genuflexo dispuesto a continuar soportando esas publicidades terrorificas una y otra vez.

Matemos a los publicistas de:

-Empresas de dentríficos
-Perfumes
-Maquinitas de afeitar
-Yogures
-Jabones en polvo
-Avon

¡¡UNITE!!

6. Luchemos todos juntos, unidos, porque ya no exista en nuestros televisores esa vocecita irritante que nos dice "Mandá Pochola al 2020 y recibi las fotitos de mi vecinita en tu celular"

¡¡Bastaaaa!! ¡¡no voy a mandarrrr!!

Anexo: Por un Mundo con publicidades de verdad.... Creativas, que vendan un producto serio.

7. Muchos se preocupan por la piratería, el derecho de autor...
¿Y dónde está la Justicia cuando de robar emoticones se trata?

Políticas serias, mano dura si es necesario

"El que robo emoticones, merece que le roben emoticones", ya declaró la más vieja diva de la TV.

Yo no quiero que me roben emoticones, ¿y vos? ... ¡Unite!

8. En este junio, marchemos todos para expresar nuestro repudio hacia la caripelas de los carteles de candidatos a las elecciones 2009...
si son feos señores... ¡no me apareeezcannnnn en la parada del cole! ¡No los ayuda!

Anexo: Por un mundo sin cancioncitas partidarias pre elecciones...

9. A favor de aquellos que se quedan colgados a mirar el río en la costanera...

10. CAMPAÑA CREATIVA 2009: En este año, te invitamos a que te unas al uso de "las palabras correctas".

Como años anteriores te enseñamos a usar sinonimos como "Te aprecio" o "Te estimo" para expresarle tus sentimientos de manera sutil y agradable a ciertas personas por las que no sentis mucho cariño...

Este año te instamos al uso de la maravillosa frase: "Yo también"

Esta frase te permitirá salir sano, victorioso y sin dificultades, de ciertas situaciones que, por incómodas, le sacan a uno el aliento.

Su utilización le dará a usted el respiro suficiente y necesario para actuar o para huir. De la misma manera, dejara al segundo en cuestión medianamente satisfecho. ¡Pero no se aflija, es todo lo que puede hacer por él!

¡¡Unanse!!

jueves, 4 de junio de 2009

Perfume y Razón tuvieron una hija, pero no he sido yo...

S.:

Te dije: “yo no voy a sufrir el sufrimiento que me causó mi amor y tu desamor. Pero un día vos vas a sufrir, enamorado, mi desamor… “. Y seguí mirando la noche correr como una diapositiva enloquecida (quizá eso sería lo más parecido a llorar que pude hacer), cerré los ojos, en silencio, avergonzada de lo torpe y redundante que había sido mi pensamiento.
Yo no creo en la venganza, ni creo que algún día ese haya sido mi propósito. Sí me creo una total destructora de sentimientos y aquel día prometí jamás, jamás dejarme ahogar en uno ellos, nunca más volver a creer. “No más prisionera de algo que no puedo controlar”, me juré. Y sí, soy una destructora de sentimientos, mi Razón es mi peor amigo o mi mejor enemigo, en él me regocijo y gracias a él aún estoy viva.
Cúlpale a Él, entonces, que ahora sienta por vos el más odioso de los sentimientos: la indiferencia. No te quise enamorar, hubiese dado la vida por nunca haberte visto rendido, débil, tan chiquito… “¿querías que sintiera lo mismo? Esa es tu especialidad, ¿no? Bueno, me ganaste”, así me dijiste el día del final (uno de los tantos finales). “¡No!” te respondí inmediatamente, ahora sé, más que para convencerte para convencerme a mí.
Y es que no pude evitar sentir esa chispita jubilosa que causa un traguito de soberbia y vanidad corriendo por mis venas.
No voy a pedir perdón, vos mejor que nadie lo sabes, y de la misma manera sabes que no te voy a perdonar. Pensar, pensar, pensar, por eso me es imposible olvidar. No olvido. Por eso ahora te destruyo de ésta manera, pero no es mi intención hacerte daño, no. Entendeme. Yo sé que me entendes. Entonces alejate. Alejate, sabes que siempre amé más, mucho más la debilidad del fuerte que la fortaleza del débil. Ruego a los astros nunca deba hacer con nadie más lo que hice con vos…Ya no te reconozco. Llevate lo que alguna vez fui, ya no me interesa. Te borré de mi memoria, con vos murió las últimas gotas de confianza e inocencia, de aquella niña que nunca debí ser.
Y ahora me gusta ser aquella que sabe aplastar sus sentimientos en pensamientos y pasiones candorosas, mariposas de una hora o dos

¿Y mi amor?... Bueno quizá alguien lo encuentre… por mi parte, cuando más lejos, mejor.

M.


P/D.: y ese perfume, ¡ese perfume que no me deja respirar! ¿Me odiarías si te contara su origen? Sinceramente, no me interesa.

martes, 17 de marzo de 2009

Santa Lucia, Corrientes Capital (y a mi canina amiga)

Creo que soy ese tipo de mujeres que bien puede reivindicar ese clásico chiste de "¿tu apellido no era Contreras por las dudas? me gusta llevar la contra, no hay caso, y sobre todo si en el acto debo expresar sentimiento alguno.



"Te odio, ojalá te pase algo malo" es lo más tierno que puedo decirle a una persona que verdaderamente quiero. Es que para mí las palabras fueron siempre muy embusteras y la única forma que he encontrado para relacionarme con ellas es a través de la ironía:



Entonces lo que digo no es lo que digo, lo que sale de mi boca es el antonimo perfecto de lo que siento, mis pensamientos son bipolares.





Y he aquí donde quería llegar, porque muchas veces me han acusado de ser insistente y repetitiva con las bromas a mi barrio (pero más adelante verán que es sólo una de las veces en las que uso mi "sarcasmo cruel"). "¿Estás seguro que me acompañas?, bueno pero si salís con cólera no es mi culpa","disculpa el embole de las calles, es que este mes todavía no vino la fumigación de pendejos", "con ese peinado de mi barrio no salis vivo", etc., etc., etc.


Lo que tiene es que crecí con él, como crecí con mi casa. Él cual dios Sol, ella cual diosa Luna, yo no pude ser más que esa hija sacerdotisa condenada a idolatrarlos y amarlos para siempre.

Sí, parece exagerado pero es que estoy muy acostumbrada levantarme por las mañana y que la suave brisa que entra por la ventana balcón sea la unica chica del clima. Así aprendi a oler las estaciones, la humedad, la tormenta, la felicidad y la tristeza.


A veces me siento en el techo de mi casa a observarlo (cuando puedo, esa práctica felina es una de mis favoritas) y me pregunto qué tipo de pesar vil y silencioso me arrastraría si algo de esa maqueta tan imperfecta y mundana me faltara.


No me puedo responder, sin embargo lo vivo día a día. Debe ser ese el sentido de pérdida que uno adquiere con el paso de los años, cuando esas cosas que uno ama y no se da cuenta de que ama de pronto desaparece, y se convierte en "memoria, en un sueño que va desapareciendo", como dice la canción.


Lo viví cuando mi pequeña, peluda y pulgosa confidente se fue, cuando la señora solitaria y octagenaria a la que siempre le cocinaba algo rico no volvió a tocar el timbre de mi casa, cuando aquella otra dejó de acercarse a curiosear conmigo ayudada con su bastón, cuando aquel pino que en ese entonces me parecía tan gigante y tan lleno de recovecos para jugar feneció en el suelo.







O ahora que declaran "desaparecido" a aquel panzón tan lleno e irradiante de confianza, alegría y humana sabiduría monumento viviente de mi barrio, con sus ojotas de "qué me importa su dinero", su lentitud tan acorde a nuestro barrio (mio y suyo) y su barba, su pelo y su voz crecida pero ese sentimiento humano y arraigado de un Che revolucionario, único ejemplo legítimo de misericordia y humildad cristiana.


Memoria imagen del padre Coco repartiendo amor y caramelos a el grupo hetereogéneo y (aún) inocente de chicos que felices salíamos del catecismo.



Memoria imagen de su capillita blanca y luego rosada que siempre valió más para mí que el Vaticano entero, de esa capilla que sí se puede denominar Iglesia, de aquellos hombres que no merecen nombrarla y de ese sillón que siempre acunó a su guardián, todo eso vive en mí.



De los niños padres y madres que fueron mis compañeros, de esas señoras y de esos señores que aún viven, pero sólo en mi archivada infancia... y allí ríen y caminan aún por estas calles de arena tan destrozadas, tan olvidadas y lejanas.

De esos bebés que ahora visten guardapolvo y de esos niños que de tirar chupitas en verano y cohetes en Navidad pasaron a tirar caricias fugaces en la esquina y rellenar de música y tererés la apacible siesta.




Que sería de mí, qué sería yo y qué sería mi casa si las señoras no compraran las verduras a la media mañana, si el bullicio de niños, gorriones y perros enmudeciera, si el señor de la carreta dejara de pasar y si en la radio no se rezara.


Sin tu verde, sin tu gris, sin tu azul...



...y lo que es peor (y lo que es mayor) Qué sería de todos nosotros si Ella no nos hubiese prestado su nombre, su santo nombre. "Pero qué nena religiosa" pensarán algunos, nada más alejado de la realidad, qué me importa a mí San José, Santa Cecilia o Santa Bárbara. Lucía es mi amiga, es mi hermana, es mi madre y es mi abuela, hay algo secreto entre nosotras dos, ese amor que no cualquiera puede jactarse (y conste que ni Dios ni la religión tienen con esto nada que ver) de sentir alguna vez.



En definitiva, es eso, que si marco tus errores, si le resfrego en la cara a la gente sus propios prejuicios hacia vos, mi barrio, es porque siempre vas a ser una parte ontologica de mi ser, porque ahí vas a estar aunque ni en el mapa figures.




y te quiero,
sobre todo,
y así como se vuelca mi alma cuando nadie me recibe
con su cola inquieta en mi portón,
el día que mis pies no toquen tus calles,
sabré que jamás volveré a casa.